Crítica en 200 palabras (o casi): El sustituto (2021)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: DVD.
Valoración: ★★ (Podría volver a verla).
Ahí va la crítica:
El sustituto (Óscar Aibar, 2021): Es sabido que muchos nazis se escondieron en España después de perder la guerra, pero es difícil de creer que a la altura de 1982 dieran fiestas en honor a Hitler vestidos de militares y todo, y mucho menos que pudieran invitar a un policía como el protagonista de esta película, sobre todo porque es un recién llegado y no se conocen sus inclinaciones políticas. La película está plagada de incoherencias como esta que la hacen difícilmente asumible, y también de villanos de opereta que impiden cualquier verosimilitud, aunque esté inspirada en hechos reales. Además, su maniqueísmo ideológico es demasiado flagrante, olvidando que siempre son más atractivas en este género las ambigüedades que las certezas. Sin embargo, la ambientación de época está bastante lograda aunque carezca de una atmósfera bien definida. Ricardo Gómez sí consigue componer un personaje creíble de policía incorruptible, aunque bebedor y atormentado, al igual que la siempre magnífica Vicky Luengo saca partido de un personaje no demasiado lucido como doctora que ayuda en la investigación. Pere Ponce, por su parte, ofrece una de sus mejores interpretaciones como policía enfermo y desencantado. No es poco teniendo un guion tan inconsistente entre las manos.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


