Crítica en 200 palabras (o casi): El olvido que seremos (2020)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: Blu-ray.
Valoración: ★ (Espero no volver a verla).
Ahí va la crítica:
El olvido que seremos (Fernando Trueba, 2020): La historia de un activista por los derechos humanos en Colombia como Héctor Abad Gómez, padre de familia ejemplar, médico preocupado por la prevención y finalmente asesinado por alzar la voz contra la injusticia, puede que merezca una película, pero no ésta. Es difícil precisar la razón de que nos resulte tan fría y ajena la vida de este hombre tal y como la ha plasmado Fernando Trueba. Javier Cámara lo encarna con su habitual humanidad y el resto del reparto cumple perfectamente interpretando a su familia, especialmente su único hijo y autor de la novela en que se basa el guion; pero hay algo en la puesta en escena, quizás en su impoluta corrección, o en su edulcorada ambientación, que ha matado el genuino sentimiento. Quizás los espectadores colombianos, conocedores del contexto y el personaje, encuentren más emocionante sus peripecias, pero a uno se le han hecho larguísimos sus 136 minutos porque sus personajes realmente son poco interesantes desde el punto de vista dramático. Su estructura in media res tampoco resulta adecuada, provocando un bache a mitad de película que nunca consigue remontar. Además, rodar en blanco y negro la época más oscura es un recurso demasiado manido.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


