Crítica en 200 palabras (o casi): Tierra de faraones (1955)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: Blu-ray.
Valoración: ★★ (Podría volver a verla).
Ahí va la crítica:
Tierra de faraones (Land of the Pharaohs) (Howard Hawks, 1955): También Howard Hawks se apuntó a la moda de las películas ambientadas en la antigüedad y rodadas en Cinemascope en los años cincuenta, pero después de este intento no repitió ni género ni tamaño de pantalla. Y no porque no contenga imágenes realmente espectaculares, sobre todo las relativas a la construcción de una pirámide egipcia, sino por su pobre resultado dramático a causa de un guión sin personajes realmente atractivos. Las motivaciones del Faraón son francamente repulsivas, pues sólo piensa en llevarse a la otra vida el oro acumulado en sus batallas, pero su principal rival, su segunda esposa, tampoco es mejor que él porque está dispuesta a asesinar a quien sea para ser la reina. Es una película tan acartonada como enorme, pero no por sus decorados, que son bastante impresionantes, sino por los diálogos, carentes de fuerza a pesar de la buena labor de Jack Hawkins y Joan Collins. Por supuesto, el rigor histórico ni existe ni se le espera, pero al menos tiene la gran virtud, extraña en este género, de durar menos de dos horas y fluir con suficiente ritmo como para que la veamos sin problemas hasta su impactante, eso sí, conclusión.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


