Crítica en 200 palabras (o casi): Ronda de crímenes (1963)

Lugar de proyección: Sala 1 del Cine Doré (Filmoteca Española).
Formato de proyección: DCP.
Valoración: ★★★ (Quizá la vuelva a ver).
Ahí va la crítica:
Ronda de crímenes (Symphonie pour un massacre) (Jacques Deray, 1963): Cinco hombres reúnen el dinero suficiente para comprar un gran cargamento de droga. Sin embargo, uno de ellos los traiciona para quedarse con toda la pasta. Prepara cuidadosamente su coartada, pero un fallo le delatará y provocará la sinfonía sangrienta que nos anuncia el título francés. Pero no estamos ante una violencia espectacular, sino todo lo contrario, porque la sobriedad y la contención es la característica principal de las acciones y también de las interpretaciones, lideradas por un Jean Rochefort exageradamente hierático. Es una película con pretensión de estilo, como muchas de este género en su época, pero no es todo lo elegante que se espera en su puesta en escena. El uso de la cámara al hombro en espacios naturales emborrona algunas situaciones innecesariamente, pues no aportan nada por el lado de la naturalidad. Afortunadamente, es un proceder que desaparece a mitad de película y que no estorba su impecable narrativa, directa y detallista al mismo tiempo, de modo que el espectador no se pierde nunca en el enredo que provocan algunos malentendidos entre los personajes. Además, su tono fatalista está muy conseguido, conduciéndonos a un final que no pierde nada de su fuerza aunque sea el esperado.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


