Crítica en 200 palabras (o casi): Sherlock Holmes y la mujer de verde (1945)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: Blu-ray.
Valoración: ★★ (Podría volver a verla).
Ahí va la crítica:
Sherlock Holmes y la mujer de verde (The Woman in Green) (Roy William Neill, 1945): Como Dennis Hoey no debía de estar disponible para encarnar a Lestrade, se le sustituyó por otro comisario sin gracia, el Inspector Gregson, lastrando la comicidad de una aventura, la undécima, bastante más insulsa que las anteriores. En esta se produce una serie de asesinatos de mujeres cuyo único punto en común es que sufren la amputación de un dedo –de ahí que la película también se conozca como El caso de los dedos cortados–, pero pronto se descubre que no es un psicópata el autor, sino el mismísimo Moriarty, en su tercera aparición en la serie, esta vez interpretado por Henry Daniell. Este se vale del hipnotismo para cometer los crímenes, lo que ofrece la oportunidad a los guionistas de burlarse de Watson, personaje que cada entrega es más bufón y que aquí muestra por primera vez un interés sexual hacia las mujeres atractivas. La trama se sigue con interés, pero no ofrece nada original y el ritmo narrativo es menor, como si estuvieran cansados rodándola. De hecho, Holmes luce unas ojeras muy pronunciadas mientras que Moriarty tampoco parece muy entusiasmado con sus malévolos planes. Incluso el violento final y su moraleja son más pobres que nunca.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


