Crítica en 200 palabras (o casi): Ennio, el maestro (2021)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: DVD.
Valoración: ★★★★ (Seguro que volveré a verla).
Ahí va la crítica:
Ennio, el maestro (Ennio) (Giuseppe Tornatore, 2021): Discutir quien es el mejor compositor de bandas sonoras de la historia es absurdo, pero seguramente Ennio Morricone haya sido el más polifacético e innovador, el que mejor ha sabido combinar los experimentalismos más radicales con las melodías más pegadizas en una carrera inmensa tanto por la cantidad como por su calidad. Son muchas las películas que deben su enorme popularidad a su música, y beneficiándose de ello este documental nos deleita con una sabia distribución de esa música entre los muchos testimonios que ha recabado su director, cuya exitosa Cinema Paradiso (Giuseppe Tornatore, 1988) debe también mucho a Morricone. Con esta obra de rendida admiración al maestro nos confirma una vez más que en el documental, más todavía que en la ficción, el montaje lo es todo. En sus dos horas y media se resume de la forma más dinámica e instructiva una carrera y una profesión complejos de describir. Sus inicios como trompetista, su etapa de arreglista de canciones melódicas y su consagración en el cine, medio menospreciado por sus profesores del conservatorio, le condujeron a un triunfo artístico que podría simbolizar el de la música para cine frente a la música clásica en las últimas décadas.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


