Crítica en 200 palabras (o casi): ¡Viven! (1993)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: DVD.
Valoración: ★★ (Podría volver a verla).
Ahí va la crítica:
¡Viven! (Alive) (Frank Marshall, 1993): Volver a ver esta película treinta años después de su estreno, e inmediatamente después de la nueva versión que de estos hechos nos ha ofrecido Juan Antonio Bayona en La sociedad de la nieve (2023), sirve para constatar lo mucho que ha avanzado el cine en su capacidad para recrear la realidad. Vista ahora, esta parece un juego de niños, con esa maqueta del avión estrellándose en las montañas, con esa fotografía tan plana y limpia, con ese maquillaje tan poco matizado y esas interpretaciones tan poco creíbles,… En algunos instantes incluso parece que estemos ante una parodia por lo inadecuadas que son algunas situaciones y reacciones de los protagonistas. Para ser justos, también tiene momentos logrados y es menos complaciente con los personajes que la película de Bayona, pues individualmente se muestran sus defectos y debilidades; pero en conjunto resulta una película coja, sin fuerza, que no emociona ni asquea, quedándose en una mera aventura sin mayor trascendencia a pesar de los intentos de llevarla a un terreno espiritual que trascienda la anécdota de la obligada antropofagia. Al menos sabe ser más directa que Bayona en el momento de concluir la epopeya sin caer en innecesarias sensiblerías.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


