Cinema Nostrum

Blog de Rafael Nieto Jiménez, historiador del cine y empresario audiovisual

Crítica en 200 palabras (o casi): El violín y la apisonadora (1961)

Violin

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.

Formato de proyección: Blu-ray.

Valoración: ★★★ (Quizá la vuelva a ver).

Ahí va la crítica:

El violín y la apisonadora (Katok i skripka) (Andrey Tarkovsky, 1961): Inmediatamente antes de iniciar la filmografía que todos conocemos, Tarkovsky se graduó con este mediometraje de tono bastante menos trascendente y enigmático que por el que es conocido. Un niño que está aprendiendo a tocar el violín traba amistad con un obrero que asfalta las calles, sacando ambos una lección de vida del encuentro. Es evidente que se tratan de los arquetipos –el artista y el obrero– que el régimen soviético idealizaba en sus películas, producidas con todos los medios que fueran necesarios para trasmitir a la sociedad sus fantasías totalitarias. Sin embargo, sin salirse de esos estrictos parámetros, Tarkovsky evita el dogmatismo discursivo gracias a la ligereza que imprime a la narración, bien modulada entre el ternurismo y la reflexión intelectual. Sin embargo, también nos encontramos con un ejercicio demasiado preciosista en el uso de la luz y los encuadres, inadecuado para algunas escenas, pero que demuestran las inquietudes visuales que desarrollará en sus obras mayores. Su fantástico color ayuda mucho en ese sentido, consiguiendo que sea un placer estético su visionado por encima de las virtudes y defectos de la historia. Consigue, por tanto, un difícil equilibrio entre el realismo socialista y sus particulares aspiraciones como artista.

Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)

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