Crítica en 200 palabras (o casi): La familia Trapp (1956)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: Blu-ray.
Valoración: ★★ (Podría volver a verla).
Ahí va la crítica:
La familia Trapp (Die Trapp-Familie) (Wolfgang Liebeneiner, 1956): Antes del éxito de Sonrisas y lágrimas (Robert Wise, 1965), la historia de la familia Trapp había sido contada en dos películas alemanas. Esta es la primera de ellas y su arco narrativo es casi exactamente el mismo: desde el encargo a la novicia de ocuparse de los hijos del barón Trapp hasta la huida de los nazis, aquí abarcando también el inicio de la carrera musical en América. Todo se cuenta de manera bastante precipitada, sin apenas profundizar en los sentimientos de los personajes, de modo que son incomprensibles los cambios de humor de varios de ellos. Pasan tantas cosas en tan poco tiempo que uno no se aburre, sin duda, incluso los números musicales son pocos y breves, pero todo tiene un sabor añejo ya un poco revenido. La versión norteamericana superaba su azucarada cursilería gracias a una magnífica colección de canciones, pero en esta el almíbar supura por cada uno de los fotogramas sin remisión. La fotografía en tonos pastel es muy adecuada para una obra tan añeja como conservadora, tan naif como artificiosa. Ingredientes que si a nosotros nos repelen a gran parte del público de su época debió conmoverlo, sobre todo al germano-austriaco.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


