Crítica en 200 palabras (o casi): Altas capacidades (2026)

Lugar de proyección: Sala 2 del Cine Albéniz (Festival de Málaga).
Formato de proyección: DCP.
Valoración: ★★★ (Quizá la vuelva a ver).
Ahí va la crítica:
Altas capacidades (Víctor García León, 2026): El costumbrismo es consustancial a las mejores comedias españolas. Nada nos divierte más que ver reflejados los anhelos de los españolitos de a pie, siempre con un poco de ironía y algo de ternura. En esa línea intentan abordar el director y su guionista Borja Cobeaga la obsesiva preocupación de los padres por dar mejores oportunidades educativas a sus hijos por encima de sus posibilidades reales. Y no solo hablamos de las posibilidades económicas, sino de las capacidades de los vástagos, tantas veces sobrevaloradas. Las diferencias entre colegios públicos y privados, y el clasismo que se desprende de la elección de las familias, también se satiriza con eficacia gracias a un personaje de pijo muy a la medida de Juan Diego Botto. Sus autores tienen la suficiente experiencia para hacer que la función se vea con simpatía, incluso contiene un par de escenas hilarantes, pero uno se queda con la misma impresión de tantas comedias españolas actuales: que no se han atrevido a llegar más lejos aprisionados por una corrección política que no sabemos si es autoimpuesta o provocada por los inevitables peajes a pagar en un producto industrial que no se puede permitir molestar demasiado a ninguna institución.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


