Cinema Nostrum

Blog de Rafael Nieto Jiménez, historiador del cine y empresario audiovisual

Crítica en 200 palabras (o casi): La torre de Londres (1939)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.

Formato de proyección: DVD.

Valoración: ★ (Espero no volver a verla).

Ahí va la crítica:

La torre de Londres (Tower of London) (Rowland V. Lee, 1939): Las intrigas palaciegas de la Inglaterra del siglo XV, con personajes tan ambiciosos como para ser capaces de asesinar a los herederos al trono aunque sean inocentes niños, son una buena materia para un drama a lo Shakespeare –de hecho, son los mismos personajes de su obra Ricardo III–, pero esta película lo desaprovecha quedándose a medio camino entre la tragedia de índole teatral, el cine de aventuras y el terror gótico. El jorobado duque de Gloucester es el sexto en la línea sucesoria, pero a lo largo de los años se va encargando de que mueran los que le preceden con la ayuda de un tenebroso y cojo verdugo interpretado por Boris Karloff, nada menos. Inicialmente, uno se pierde entre tantos personajes debido a su torpeza narrativa, pero cuando descubrimos que todo se reduce a un plan preconcebido del protagonista, interpretado con su habitual encanto malévolo por Basil Rathbone, la acción tampoco consigue el dinamismo necesario. Es una película muy acartonada, de efectistas escenarios interiores –la cámara de torturas destaca entre ellos–, excepto dos breves batallas exteriores rodadas con escasa pericia, y en la que sus intérpretes están muy por encima de sus endebles personajes.

Criterio de valoración:

● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)

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