Crítica en 200 palabras (o casi): Espejismos (1928)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: DVD.
Valoración: ★★★★ (Seguro que volveré a verla).
Ahí va la crítica:
Espejismos (Show People) (King Vidor, 1928): El mismo año que Estrellas fugaces (Anthony Asquith y A.V. Bramble, 1928) se estrenó esta otra película también ambientada en los estudios de cine e igualmente protagonizada por estrellas del medio. Como aquella, es un documento interesantísimo sobre el funcionamiento interno de la industria, a cuyo verismo contribuyen los cameos de importantes estrellas como John Gilbert, Douglas Fairbanks, William S. Hart, Renée Adorée, e incluso Charles Chaplin pidiendo un autógrafo a la protagonista. Esta es una muchacha que llega a Hollywood para triunfar como una diva dramática. Lo consigue, pero a costa de renunciar a su personalidad cómica, que es la que le permitió triunfar inicialmente como actriz, y también al hombre que sabemos que la hará feliz, uno de aquellos cómicos del slapstick que tanta alegría daban a su público pero rara vez conseguían reconocimiento artístico. Es un homenaje, no sé si involuntario, a un tipo de cine que estaba a punto de desaparecer con la llegada del sonoro, pero también una película muy convincente en el apartado dramático gracias a Marion Davies y William Haines, que saben expresar el choque entre dos concepciones de su profesión al mismo tiempo que los sentimientos de cada uno hacía el otro.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


