Cinema Nostrum

Blog de Rafael Nieto Jiménez, historiador del cine y empresario audiovisual

Crítica en 200 palabras (o casi): Las hijas del cervecero (1920)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.

Formato de proyección: DVD.

Valoración: ★★★ (Quizá la vuelva a ver).

Ahí va la crítica:

Las hijas del cervecero (Kohlhiesels Töchter) (Ernst Lubitsch, 1920): Los inicios de la carrera de Lubitsch están trufados de comedias aparentemente intrascendentes de tres o cuatro rollos. Frente a grandes empeños como Carmen (1918) o Madame Dubarry (1919), aparecen pequeñas películas como esta que hoy lucen como divertimentos realmente chispeantes. Con un ritmo muy vibrante se nos relatan las vicisitudes de dos hijas de un cervecero muy similares a La fierecilla domada, de Shakespeare. El padre no quiere casar a la guapa hasta que haya “colocado” a la otra, que es bastante ruda e intratable y, por tanto, espanta a los hombres. El pretendiente de la primera aceptará un plan bastante retorcido que le propondrá un amigo que también desea a la guapa. El enredo no es muy elaborado, pero sí bastante divertido por la exagerada caracterización de los personajes, resolviéndose de forma muy satisfactoria para todos. Está lejos de las sutilezas que harán famoso a Lubitsch, pero es un buen ejemplo del buen dominio que ya tenía de los recursos cinematográficos para sacar partido de una obra muy poco profunda. Emil Jannings es de nuevo el carismático protagonista junto a una estupenda Henny Porten que muestra su versatilidad encarnando a las dos hermanas.

Criterio de valoración:

● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)

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