Crítica en 200 palabras (o casi): Supervivientes de los Andes

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: Blu-ray.
Valoración: ★ (Espero no volver a verla).
Ahí va la crítica:
Supervivientes de los Andes (René Cardona, 1976): La peripecia de los pasajeros que en 1972 se estrellaron en los Andes y para sobrevivir tuvieron que comer carne humana fue muy bien relatada por Juan Antonio Bayona en La sociedad de la nieve (2023). De forma más mediocre también había sido narrada por Frank Marshall en ¡Viven! (1993). Y si retrocedemos otras dos décadas, encontramos esta otra cinta mexicana que contó lo mismo de forma todavía peor. Para ser precisos, hay dos montajes, uno mexicano y otro abreviado en 30 minutos para la exportación a Estados Unidos, pero nuestra valoración es la misma para las dos versiones. Es cierto que su precariedad de medios con la que partía hace muy difícil conseguir una mínima verosimilitud escenográfica, aunque el accidente esté bastante bien montado para disimular esas carencias, pero es que las escenas más sencillas, como pueden ser las protagonizadas por los familiares y las autoridades que los buscan, también están muy toscamente rodadas con interpretaciones muy insulsas, además. René Cardona era un especialista en subproductos que aquí jugó la baza de la antropofagia como reclamo morboso y se olvidó, por consiguiente, de crear personajes con verdadera entidad psicológica que mitigaran su trivialidad sensacionalista.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


