Crítica en 200 palabras (o casi): Máscara de mujer (1928)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: VOD (Giornate del Cinema Muto di Pordenone).
Valoración: ★★★★ (Seguro que volveré a verla).
Ahí va la crítica:
Máscara de mujer (Die Dame mit der Maske) (Wilhelm Thiele, 1928): La necesidad de trabajar de la protagonista de esta cinta le lleva a aceptar exhibirse semidesnuda en un escenario, pero ocultando su identidad bajo una máscara porque es la hija de un noble arruinado. El drama de la crisis de inflación que vive Alemania se relata en un magnífico prólogo antes de presentar el mundo de las variedades como una buena salida para una chica bonita. A sus esfuerzos por ocultar su actividad a su padre se unen los de esquivar las proposiciones deshonestas del empresario teatral, cuya anterior amante ha sido sustituida por ella en la obra. La situación de la chica acosada es verdaderamente desagradable, por lo que estamos claramente ante un drama, pero la sensación que nos trasmite el ambiente teatral es de ligereza y sana frivolidad. El equilibrio en ese contraste esta perfectamente conseguido para llegar a un final confortable para el espectador, de modo que la sangre no llegue al río y, mientras tanto, los espectadores masculinos hayan disfrutado de mucha belleza corporal. Sorteando la censura con mucha habilidad, es una película modélica por su perfecto pulso narrativo y acabado técnico, y por el encanto de su intérprete principal: Arlette Marchal.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


