Crítica en 200 palabras (o casi): A Little Bit of Fluff (1928)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: VOD (Giornate del Cinema Muto di Pordenone).
Valoración: ★★★ (Quizá la vuelva a ver).
Ahí va la crítica:
A Little Bit of Fluff (Wheeler Dryden y Jess Robbins, 1928): Syd Chaplin fue el hermano de madre de Charles Chaplin, el que le introdujo en la compañía de Fred Karno, el que negoció sus millonarios contratos con Mutual y First National, además de ser un muy buen actor cómico, como demuestra esta película británica que resultó ser su última interpretación debido a un escándalo sexual. En ella encarna a un marido recién casado que vive atemorizado por su suegra. Cuando ésta y su mujer deciden hacer un viaje, él comienza a meterse en líos a causa de una vecina que baila en un club y de un collar que ella le pide que le guarde. Los malentendidos dan paso a los habituales porrazos de un cine cómico que estaba ya a punto de desaparecer, pero que en películas tan bien realizadas como esta seguía demostrando su eficacia. El aspecto atildado, con sus gafas y su bigotito, y sus maneras retraídas recuerdan a otros cómicos similares, pero consigue tener su propia personalidad. No es una película que invente nada nuevo, al contrario, y su argumento es similar a muchos otros, pero sus mecanismos cómicos están bien engrasados tanto en el plano íntimo del protagonista como en las partes más físicas.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


