Crítica en 200 palabras (o casi): Felipe Derblay (1959)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: DVD (origen TV).
Valoración: ★★★ (Quizá la vuelva a ver).
Ahí va la crítica:
Felipe Derblay (Anton Giulio Majano, 1959): Las tensas relaciones entre la burguesía y la aristocracia han sido relatadas en bastantes películas, como en El gatopardo (Luchino Visconti, 1963). Igual que en aquella, aquí tenemos a un industrial con dinero que quiere adquirir para su hija algún título nobiliario mediante el matrimonio y a un aristócrata arruinado al que le conviene la dote. Pero a diferencia del filme de Visconti, no se trata de describir un traumático cambio de época, sino de aprovechar esas combinaciones para narrar una historia sentimental. En ese sentido es una película menos interesante, pero como novela rosa está bastante conseguida porque consigue ser muy emotiva. Basada en una obra de éxito de Georges Ohnet, se centra en un empresario querido por sus obreros que está enamorado de una joven marquesa. Pero ella está prendada de su primo, un arrogante aristócrata arruinado por el juego que acepta casarse con la hija de un millonario. Así que la joven marquesa se casa por despecho y hacer sufrir al empresario. El orgullo, la vanidad, pero también el perdón y el arrepentimiento, son los motores de una historia melodramática muy bien contada, aunque algo pobre escenográficamente hablando. Antonio Vilar y Virna Lisi se lucen como protagonistas.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


