Crítica en 200 palabras (o casi): Estigma (1980)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: DVD (origen TV).
Valoración: ★★ (Podría volver a verla).
Ahí va la crítica:
Estigma (José Ramón Larraz, 1980): El protagonista de esta cinta de terror tiene un poder envidiable: provocar a distancia la muerte de las personas a las que odia. Claro que él lo vive con mucha angustia porque en el fondo es un buen chico y además es muy difícil controlar a quién se odia. De hecho, la familia cercana es la que más corre peligro y tanto su padre como su hermano lo pagarán con su vida. La novia de este último, sabiendo lo que sucede, no huye, sino que intenta ayudarlo con la colaboración de una médium. No tiene demasiada lógica, y nunca se llega a explicar qué tiene que ver el protagonista con la familia que ve cuando es hipnotizado –¿se ha reencarnado en él el hijo que los mató?–, pero tampoco nos importa demasiado. La película fluye razonablemente bien, pero en ningún momento consigue crear un suspense ni una atmósfera aterradora. Tampoco es que caiga en el ridículo como otras muchas del fantaterror español, pero acaba siendo más sosa de lo que promete su inicio. Ni siquiera algunos desnudos elevan demasiado el interés. Christian Borromeo es un actor demasiado mediocre como para compartir escenas junto a los hermanos Gutiérrez Caba.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


