Crítica en 200 palabras (o casi): Cascabel (1999)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: DVD.
Valoración: ★ (Espero no volver a verla).
Ahí va la crítica:
Cascabel (Daniel Cebrián, 1999): Una chica descubre que para convertirse en una estrella de la canción no basta con saber cantar, sino que debe acostarse con el productor de turno. Su regreso al pueblo significa aceptar que no se cumplirán sus sueños, defraudando a la amiga que le escribe las canciones. El entorno rural y familiar que se describe invita a escapar de allí, pero en ningún momento se consigue crear una atmósfera realista que nos produzca alguna sensación de opresión. Es un melodrama sin fuerza cuyo guion apunta hacia varias direcciones sin concretar bien ninguna, mientras que su dirección no consigue extraer nada especial de su puesta en escena ni de la dirección de actores. Sus dos actrices principales, Pilar Punzano e Irene Visedo son atractivas para la cámara, pero no logran que sus personajes nos interesen demasiado. Más carisma tiene Antonio Dechent como villano de la historia, pero su personaje tampoco le permite demasiadas florituras. Como tras la historia hay nombres importantes como Ricardo Franco, Manolo Matji o el crítico Augusto Martínez Torres, la crítica no se cebó con la cinta y los dardos fueron dirigidos principalmente a su novel director. Para nosotros, ninguno director hubiera sacado mucho provecho de esta historia.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


