Cinema Nostrum

Blog de Rafael Nieto Jiménez, historiador del cine y empresario audiovisual

Crítica en 200 palabras (o casi): El barón fantástico (1962)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.

Formato de proyección: DVD.

Valoración: ★★★ (Quizá la vuelva a ver).

Ahí va la crítica:

El barón fantástico (Baron Prásil) (Karel Zeman, 1968): Menos conocida que las versiones de Josef von Báky (1943) y Terry Gilliam (1988), esta cinta checoslovaca narra las aventuras del barón Munchausen de una manera bastante más estrafalaria, si cabe. Se rompe toda lógica cronológica cuando un astronauta llega a la luna y se encuentra con varios personajes de Julio Verne, con Cyrano de Bergerac y con el barón, que viven allí sin necesidad de usar ninguna escafandra. El astronauta y Munchausen se van en un barco tirado por caballos voladores a Estambul y liberan a una princesa prisionera del sultán. Esta se enamora del primero, mientras que el segundo intenta seducirla sin éxito mientras corren aventuras todavía más absurdas, aunque propias de la irracionalidad que caracteriza al personaje original. Zeman aprovecha esto para desatar su imaginación visual y combinar, como es habitual en su cine, la imagen real en decorados de fantasía con sus coloridas animaciones. El problema es que están lejos de tener un acabado técnico perfecto, como si no hubiera dinero suficiente para hacer todo lo imaginado. Tiene el encanto de una artesanía imperfecta y demodé, casi como si fuera una obra de Méliès, con un agradable e inofensivo humor para todos los públicos.

Criterio de valoración:

● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)

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