Crítica en 200 palabras (o casi): El solterón domado (1980)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: DVD.
Valoración: ★★ (Podría volver a verla).
Ahí va la crítica:
El solterón domado (Il bisbetico domato) (Franco Castellano y Giuseppe Moccia, 1980): El título original no nos debe llevar al engaño de pensar que estamos ante una adaptación de Shakespeare, ni siquiera de una forma muy libre. Su argumento en realidad es un esquema muy frecuente en la literatura y el cine de todas las épocas, aunque aquí se hayan cambiado los roles de género: un hombre no quiere casarse ni tener amantes y una mujer se propone romper su castidad por todos los medios. Es realmente inverosímil que alguien se pueda resistir a los encantos de Ornella Muti, sobre todo si no se explican los motivos de la resistencia del protagonista más allá de su misantropía, pero es que casi nada es lógico en esta absurda película. Basta ver la estrambótica escena del partido de baloncesto para que uno dude de la capacidad de raciocino de sus autores y comprobemos la total falta de sentido del ridículo de Adriano Celentano. Es una película completamente deficiente, pero que se sostiene gracias a la química de su pareja principal, a la gracia simiesca de él y la belleza sobrenatural de ella. Todos los demás apartados técnicos y artísticos son un completo desastre. Y sin embargo, se ve con simpatía.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


