Crítica en 200 palabras (o casi): ¡Vivan los novios! (1970)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: Blu-ray.
Valoración: ★★★ (Quizá la vuelva a ver).
Ahí va la crítica:
¡Vivan los novios! (Luis García Berlanga, 1970): Ver a nuestros mejores actores perseguir a las suecas por la playa en comedias de los años sesenta nos sigue divirtiendo mucho, pues lo vemos como una ridícula constatación de las necesidades eróticas de una época moralmente más rígida que la nuestra. Berlanga, cuya mirada siempre fue más penetrante, se sirve de esa figura del españolito reprimido para mostrarnos su lado más dramático. Cada mirada de José Luis López Vázquez a una extranjera en bikini es una constatación de su desesperada resignación. Ha llegado a Sitges desde Burgos para casarse con su novia, pero los ojos se le van irremediablemente a otras mujeres más bellas y posiblemente más accesibles sin necesidad de pasar por el altar. La muerte de su madre la víspera de la boda mientras él intenta tener una aventura prematrimonial, le sumirá en una culpabilidad enfermiza que, paradójicamente, no impedirá mantener todavía las ilusiones de conquistar a una bella irlandesa que en realidad no tiene ningún interés por él. Sin duda, una película provocadora en su momento, pero rodada de manera algo descuidada, sin la chispa genial que suele extraer Berlanga de sus planos de larga duración poblados de personajes que hablan y hablan sin entenderse.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


