Crítica en 200 palabras (o casi): El Havre (2011)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: Blu-ray.
Valoración: ★★ (Podría volver a verla).
Ahí va la crítica:
El Havre (Le Havre) (Aki Kaurismäki, 2011): Esta vez Kaurismäki nos traslada a la ciudad portuaria de El Havre y, como siempre, su mirada se fija en la parte menos atractiva de la ciudad que retrata, en los lugares habitados por la gente menos favorecida, lo que no quiere decir que en sus cuidadas composiciones escénicas no haya una belleza muy particular, fruto de una cuidadosa selección de los escenarios, el mobiliario y los colores –como Almodóvar, pero con más calor humano– siempre fotografiados por su imprescindible colaborador Timo Salminen. Sus personajes hablan más de lo acostumbrado en su cine y, quizás por eso, carecen de la chispa cómica habitual. Además, se introduce un elemento extraño, un niño inmigrante que llega en un contenedor desde Gabón y desea ir a Londres, llevándonos por primera vez en la filmografía del director al terreno del cine social en el peor sentido, ese cine que pierde autenticidad por explicitar demasiado su mensaje ideológico. El niño no despierta ninguna ternura, parece solo un objeto puesto ahí para desarrollar una historia de solidaridad que nunca toma vuelo por su simplicidad. Las arbitrariedades de las acciones de los personajes parecen pensadas para llegar a un final feliz terriblemente impostado.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


