Crítica en 200 palabras (o casi): El beso de la muerte (1916)

Lugar de proyección: Sala Laya de la Filmoteca de Catalunya.
Formato de proyección: 35mm.
Valoración: ★★ (Podría volver a verla).
Ahí va la crítica:
El beso de la muerte (Magín Murià, 1916): Nuestros comentarios de Alma torturada (1916) bien pueden valer para este otro melodrama dirigido en el mismo año por el mismo director para la misma productora, Barcinógrafo, y con los mismos actores protagonistas. Se puede ver en ello una consecuencia de la incipiente industrialización del cine español de aquellos años, pues toda industria tiende a repetir las fórmulas que cree que su público consumirá repetidamente. En este nuevo melodrama no hay un crimen, pero sí un libertino sin escrúpulos que seduce a jovencitas inocentes, interpretado de nuevo con soltura por Ricardo Puga. Una de las seducidas acabará enloqueciendo por su culpa, dando la oportunidad a Margarita Xirgu de lucir sus dotes de trágica desmelenada hasta llegar a su contundente y vengativo final. De nuevo, Magí Murià lleva la función con suficiente agilidad narrativa, sin saturar de intertítulos las escenas, pecado de otras cintas de la época, pero tampoco se atreve a innovar o al menos a probar recursos de puesta en escena que no sean solamente poner la cámara delante del escenario por donde se mueven los actores. Esta modestia expresiva podría ser una virtud si fuera un rasgo de estilo, pero nada nos hacer pensar que lo sea.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


