Crítica en 200 palabras (o casi): Contraté un asesino a sueldo

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: Blu-ray.
Valoración: ★★ (Podría volver a verla).
Ahí va la crítica:
Contraté un asesino a sueldo (I Hired a Contract Killer) (Aki Kaurismäki, 1990): Otra vez Kaurismäki utiliza un protagonista de vida gris para construir su relato, aunque esta vez no sea un obrero, sino un oficinista. El día que es despedido de su trabajo decide contratar a alguien para que le asesine, ya que él no es capaz de suicidarse. Mientras llega el día en que se cumpla el encargo, conoce a una mujer que le hará cambiar de opinión, una mujer con la que se establece una relación sentimental tan improbable como las establecidas en Sombras en el paraíso (1986) o Ariel (1988). El director insiste en su austero estilo de puesta en escena y dirección de actores, tan marcado que resulta intrascendente que en esta ocasión la historia se ambiente en Londres y trascurra en inglés. La atmósfera fría y deprimente es la misma de siempre, su humor negro también es reconocible, pero su protagonista no da la talla debido a que Jean-Pierre Léaud parece incómodo en su papel, no trasmite nada más que apatía. Sí, así es el personaje, pero uno esperaría otros matices dentro de esa característica principal. Acaba resultando más interesante el asesino con cáncer interpretado por Kenneth Colley, pero tampoco logra levantar una película demasiado apagada.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


