Crítica en 200 palabras (o casi): Plácido (1961)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: Blu-ray.
Valoración: ★★★★★ (La veré varias veces).
Ahí va la crítica:
Plácido (Luis García Berlanga, 1961): Gracias a su primera colaboración con el guionista Rafael Azcona, Berlanga encontró su estilo más característico y su tono más mordaz en este clásico indiscutible del cine español. La campaña navideña “siente un pobre a su mesa” que se desarrolla en una ciudad de provincias sirve para que el realizador retrate a una sociedad no solo muy desigual económicamente hablando, sino también pobre en el sentido moral. La hipocresía de acoger en nochebuena a un pobre para aparentar en sociedad una caridad cristiana que nadie parece sentir de verdad se desvela ante nuestros ojos de la manera más cruda. Ningún personaje piensa en otra cosa que no sea su propia necesidad o capricho. El suspense que se crea en torno a la letra del motocarro que uno de los personajes principales necesita pagar esa misma nochebuena es el macguffin del que se sirve el relato para recorrer en tiempo casi real el paisaje humano de la España de entonces. Decenas de actores hablando sin pausa se apelotonan en los célebres planos de larga duración que serán marca de fábrica del realizador desde esta película. Solo su amargo fondo ha impedido que se convirtiera en la película navideña por antonomasia.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


