Cinema Nostrum

Blog de Rafael Nieto Jiménez, historiador del cine y empresario audiovisual

Crítica en 200 palabras (o casi): Las voces de la conciencia (1918)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.

Formato de proyección: DVD.

Valoración: ★★ (Podría volver a verla).

Ahí va la crítica:

Las voces de la conciencia (Whispering Chorus) (Cecil B. DeMille, 1918): El melodrama es un género que tiene su razón de ser en conseguir una emoción mediante el exceso, pero ese exceso muchas veces es demasiado para que un espectador racional lo pueda asumir. Este que nos ocupa sería un buen ejemplo porque se suceden varios hechos inverosímiles en una narración repleta de giros estructurada en varias elipsis inesperadas y protagonizada por personajes que oyen voces. Claro está que son las voces de la conciencia, y que su personificación era lógica en el cine mudo para la comprensión cabal de las dudas de los protagonistas, pero su fondo religioso hace que todo el conjunto sea más indigesto todavía. Sin embargo, esta historia de un hombre que comete un fraude en su empresa, que finge su propio asesinato para que luego, años después, cuando su mujer se ha casado con otro, regrese y se vea condenado a muerte porque le creen el asesino de sí mismo, se sostiene cinematográficamente lo suficiente para que queramos llegar a conocer su final. Y ese final es realmente inesperado por ser un falso final feliz en el que el protagonista paga con creces su error inicial. Es un duro castigo digno de su bíblica inspiración.

Criterio de valoración:

● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)

Navegación en la entrada única

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.