Crítica en 200 palabras (o casi): Manos sucias (1957)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: DVD (origen TV).
Valoración: ★★★★ (Seguro que volveré a verla).
Ahí va la crítica:
Manos sucias (La morte ha viaggiato con me) (José Antonio de la Loma, 1957): Un camionero provoca el accidente de otro camión de la competencia para conseguir el dinero que necesita para comprarse una gasolinera. Consigue su objetivo, pero con la culpa de haber matado a un compañero y dejado lisiado a otro. Es una culpa que acabará por delatarle en el futuro, cuando monte la gasolinera con una mujer insatisfecha con su destino y con el lisiado como empleado. De la Loma, muchos años antes de sus éxitos del cine quinqui, debuta con este largometraje de la mejor manera posible. Es otro ejemplo del buen cine negro que se realizó en aquella década de los cincuenta, tan fructífera para el cine español. El espacio en el que se desarrolla –la gasolinera en medio del desierto, las carreteras inhóspitas– y su eficacia narrativa, además de su buena factura y su crudo realismo, nos recuerda a otras grandes películas norteamericanas o europeas de este género. Katia Loritz es una rotunda mujer fatal a la altura de las divas italianas del momento, mientras que Amadeo Nazzari es completamente verosímil como el rudo y atormentado camionero. Su violenta conclusión es inesperada y precipitada, pero, al contrario que otras obras españolas de la época, es menos moralista.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


