Crítica en 200 palabras (o casi): Calígula (1979)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: Blu-ray.
Valoración: ★★★ (Quizá la vuelva a ver).
Ahí va la crítica:
Calígula (Caligola) (Tinto Brass, 1979): Que actores de la talla de Malcolm McDowell, Peter O’Toole, John Gielgud o Helen Mirren hayan participado en una película con sexo explícito, aunque ellos no protagonicen esas escenas, es todavía hoy chocante. Pero en realidad no estamos ante una película pornográfica, por mucho que veamos actos sexuales de muy variado tipo en pantalla, ya que la intención de esas escenas no es excitar a los espectadores, sino más bien lo contrario, asquearlos. En una Roma gobernada por el emperador Calígula toda depravación parece posible, al menos según su guionista, Gore Vidal, al escoger los episodios más controvertidos y escandalosos aunque algunos historiadores los hayan puesto en duda. La atmósfera viciosa está plenamente conseguida mediante el exceso escenográfico y la acumulación de tetas, culos y penes de los miles de extras que participan en las orgías. Completamente rodada en enormes decorados de fantasía, en la línea de lo ya realizado por Federico Fellini, es un espectáculo realmente impresionante y que, sin embargo, no ahoga la interpretación de gran mérito de sus principales intérpretes. Porque finalmente, dejando a un lado las escenas más provocadoras, es una consistente película sobre las luchas de poder y el enloquecimiento de un tirano.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


