Cinema Nostrum

Blog de Rafael Nieto Jiménez, historiador del cine y empresario audiovisual

Crítica en 200 palabras (o casi): El águila negra (1925)

Águila

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.

Formato de proyección: Blu-ray.

Valoración: ★★★ (Quizá la vuelva a ver).

Ahí va la crítica:

El águila negra (The Eagle) (Clarence Brown, 1925): La zarina Catalina II asciende a sus oficiales si la satisfacen sexualmente, pero uno de ellos se resiste y huye de ese destino para acabar siendo un bandido enmascarado, el Águila Negra, empeñado en intentar vengarse del cacique que arruinó a su familia. Sin embargo, se enamora de la hija de ese cacique y todo se complica más todavía para él. Es el típico argumento exótico, aventurero y romántico –similar a otros como La marca del Zorro (Fred Niblo, 1920), por ejemplo–, elaborado para el lucimiento de la gran estrella del cine mudo: Rodolfo Valentino, un año antes de su muerte. Su fotogenia, unida a la de su pareja, Vilma Banky, es lo más importante, pero su director consigue imprimir una irónica comicidad en algunas escenas, principalmente las protagonizadas por la zarina. Lo arquetípico de los personajes no impide que sea una película bastante entretenida, narrada con el mejor ritmo y buen gusto del que era capaz el cine mudo norteamericano de la época. Los fastuosos decorados de William Cameron Menzies y los elegantes vestuarios de Adrian son otros alicientes de una producción que nunca pretendió ser realista, sino ofrecer una fantasía intrascendente a sus espectadores.

Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)

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