Crítica en 200 palabras (o casi): Juana de Arco (1916)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: DVD.
Valoración: ★★★ (Quizá la vuelva a ver).
Ahí va la crítica:
Juana de Arco (Joan the Woman) (Cecil B. DeMille, 1916): Sólo dos años después de comenzar su carrera de director, DeMille realizó su primera gran película histórica, ofreciendo a Geraldine Farrar otra gran oportunidad de lucimiento después de haberla descubierto para el cine en Carmen (1915). La Juana de Arco que encarna la actriz con gran convicción es bastante etérea, psicológicamente no tiene ambigüedades porque son las voces celestiales las que guían su comportamiento. Quizás por eso los guionistas sintieron la necesidad de introducir un personaje masculino que la tentara, un enamorado que luego la traicionará a su pesar porque se debe a su patria: Inglaterra. Ella, aunque se muestre sensible a sus requerimientos y le duela la traición, no parece interesarle nada más que la victoria de Francia. De ahí que la película aproveche de forma oportunista para incluir un prólogo y un epílogo ambientados en las trincheras francesas de la Primera Guerra Mundial. Cogido con los pelos se traza así una línea entre el inglés traidor del pasado y el heroico que ahora quiere salvar a Francia de los alemanes. Cinematográficamente es una película muy lograda, las batallas son realmente espectaculares y violentas, hay un gran trabajo escenográfico e interpretativo y narrativamente fluye con bastante agilidad.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


