Crítica en 200 palabras (o casi): Memorias de un hombre invisible (1992)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: Blu-ray.
Valoración: ★★★ (Quizá la vuelva a ver).
Ahí va la crítica:
Memorias de un hombre invisible (Memoris of an Invisible Man) (John Carpenter, 1992): Después de los tropiezos que supusieron sus tres anteriores obras y de sufrir un periodo de cuatro años sin estrenar película, Carpenter realizó ésta que suponemos fue un encargo, ya que no participa en el guión, no está producida por sus colaboradores habituales y ni siquiera compone la música. La ventaja es que cuenta con un presupuesto más holgado de lo habitual, de modo que la invisibilidad del protagonista está más conseguida que nunca. Llama la atención el nombre de William Goldman como guionista, pero al parecer Chevy Chase pidió dos guionistas más y desvirtuaron el proyecto original. No sabemos cómo hubiera sido la película, pero sí que el actor, en cualquier caso, no era el más adecuado tanto por su mediocridad habitual como por no dar la talla de un galán que pueda enamorar inmediatamente a alguien como Daryl Hannah. Además, los villanos, encabezados por un Sam Neill exageradísimo, son una de una simplicidad alarmante dentro de una narración que tiene sus mejores bazas en los elementos cómicos que provoca las condiciones particulares de invisibilidad del protagonista. A pesar de lo dicho, Carpenter se las arregla para confeccionar un entretenimiento bastante aseado aunque no nos llegue a entusiasmar.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


