Cinema Nostrum

Blog de Rafael Nieto Jiménez, historiador del cine y empresario audiovisual

Crítica en 200 palabras (o casi): Sombras de Nueva York (1938)

Sombras

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.

Formato de proyección: DVD.

Valoración: ★★★ (Quizá la vuelva a ver).

Ahí va la crítica:

Sombras de Nueva York (The Saint in New York) (Ben Holmes, 1938): El personaje de Simon Templar, El Santo, fue creado en 1928 por Leslie Charteris y protagonizó una larga colección de novelas de suspense. Antes de que lo popularizara Roger Moore en una serie de televisión de los sesenta, tuvo su primera aparición cinematográfica en esta película de serie B de la RKO, cuyo éxito propició otras siete más. Como es habitual en este tipo de producción barata, la narración es muy directa y la premisa se plantea inmediatamente: la policía de Nueva York está desbordada y decide contratar de tapadillo a un conocido justiciero famoso por robar a criminales de todo el mundo. Es una misión secreta, pero El Santo va a cara descubierta como si supiera que nunca le va a pasar nada grave. Louis Hayward es convincente interpretando a un personaje increíble por su descarado arrojo y su gran sentido del humor ante el peligro, lo que no le impide ser implacable con los criminales, a los que elimina sin ninguna contemplación. Es decir, es un personaje desconcertante por su inmoralidad, aunque sea el bueno de la película, lo que sorprende agradablemente. Con una puesta en escena funcional pero eficaz, cumple con sus modestas expectativas de entretenimiento.

Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)

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