Crítica en 200 palabras (o casi): Las cuatro estaciones (1981)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: Blu-ray.
Valoración: ★★★ (Quizá la vuelva a ver).
Ahí va la crítica:
Las cuatro estaciones (The Four Seasons) (Alan Alda, 1981): El primero de los cuatro largometrajes que dirigió el actor Alan Alda es un canto a la amistad visto desde la madurez, cuando ya se conocen a los amigos desde hace décadas y, a pesar de sus defectos y manías, incluso de las fuertes discusiones, se quiere disfrutar de su compañía con frecuencia. El arco narrativo cubre un año entero, centrándose en los viajes que en cada estación realizan juntos tres matrimonios. El primero, el de la primavera, es el más gozoso, pero pronto se romperá el equilibrio cuando uno de ellos decida divorciarse. Su nueva pareja desplazará a la antigua en esos viajes, lo que provocará todo tipo de recelos entre los miembros del grupo. Es una película amarga como la vida misma, en la que se intercalan instantes cómicos con otros más dramáticos, porque es de esas obras que pretenden atrapar la vida y mostrar a los seres humanos tal como son, sin juzgarlos. Y para ello cuenta con un elenco que encaja perfectamente en sus personajes y que dan naturalidad a unos diálogos igualmente realistas, logrando evitar el efecto teatralizante de una obra tan dialogada y con una estructura en cuatro actos tan rígida.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


