Crítica en 200 palabras (o casi): Desayuno con diamantes (1961)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: Blu-ray.
Valoración: ★★★★ (Seguro que volveré a verla).
Ahí va la crítica:
Desayuno con diamantes (Breakfast at Tiffany’s) (Blake Edwards, 1961): Si hay películas paradigmáticas del cine clásico romántico, ésta estaría entre ellas sin duda, pero además es un claro eslabón entre el clasicismo en las formas, con su fuerza estética y su eficacia narrativa, y la modernidad en cuanto al contenido narrativo. Porque tenemos a un chico y una chica que se gustan, luego surgen dificultades que impiden su unión, y finalmente triunfa el amor –bajo los acordes de la emocionante música de Henry Mancini–, siguiendo el esquema usual en el género; pero es bastante moderna en cuanto al carácter de los personajes y la presentación de sus conflictos con un tono intermedio entre la comedia y el drama. Ambos se prostituyen, pero no se presenta este hecho como una necesidad sórdida, sino como una circunstancia más de la vida. Él cobra directamente por acostarse con una dama adinerada, mientras que ella, que abandonó a su primer marido, engatusa a los hombres intentando que algún millonario se case con ella. El amor, en definitiva, es poco práctico aunque sea agradable disfrutarlo, mientras que la vida es una combinación de amargas insatisfacciones y efímeras felicidades que esta película, con sus defectos, supo mostrar de la forma más hermosa posible.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


