Crítica en 200 palabras (o casi): El hijo de María (1973)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: DVD.
Valoración: ★ (Espero no volver a verla).
Ahí va la crítica:
El hijo de María (Le fils de Marie) (Jacinto Esteva, 1973): Esteva concluyó su corta carrera con otra película hermética, apenas comprensible, en la que exige a sus espectadores un esfuerzo sobrehumano para mantener la atención. Esta vez se trata de un relato alegórico sobre una mujer que no puede tener hijos y que termina hablando con los siete pecados capitales, en especial con la lujuria, mediante diálogos muy teatrales. Al parecer, es el producto de la imaginación de un grupo de escritores e intelectuales –amiguetes del realizador, sin duda– reunidos en un palacio, pero esto no nos importa demasiado, la verdad. No sabemos si es un cine presuntuoso o solo una broma de mal gusto, pero al menos no dura demasiado. Nuria Espert aparece por ahí, desmelenada y bastante bella en blanco y negro, igual que Teresa Gimpera en su breve aparición; y de nuevo Esteva se regodea con la casquería animal. Son los únicos momentos que nos despiertan del letargo, pero maldita la gracia que tiene ver despellejar a un conejo vivo. Suponemos que sus películas no dieron un duro aunque fueran baratas de realizar, por lo que no tuvo más oportunidades de torturar a sus pocos y desprevenidos espectadores. Al parecer, montó un negocio más próspero: un safari.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


