Crítica en 200 palabras (o casi): Viernes 13, parte VIII: Jason toma Manhattan (1989)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: DVD.
Valoración: ★★ (Podría volver a verla).
Ahí va la crítica:
Viernes 13, parte VIII: Jason toma Manhattan (Friday the 13th Part VIII: Jason Takes Manhattan) (Rob Hedden, 1989): El amigo Jason Voorhees sale de su zona de confort y se sube a un barco repleto de estudiantes rumbo a Nueva York. Otra vez –¿para qué ser originales?– una descarga eléctrica lo ha despertado de su sueño mortal en el fondo del lago, al parecer con ganas de viajar. De hecho, es la primera vez que el personaje tiene algo de personalidad propia, pues se nos presenta como un niño atormentado atrapado en un cuerpo de psicópata, incluso mostrando rasgos de sentido del humor. Se agradece el intento de evitar el esquema del autómata asesino de siempre, pero eso no evita la rutina habitual de esta serie durante las secuencias del barco, demasiado largas para lo que narra. Afortunadamente, la llegada a Nueva York da un nuevo aire a la acción que beneficia mucho a la película. Con la paradoja añadida de que la ciudad da más miedo que el propio Jason, con sus drogatas y toda su suciedad, en lo que parece una crítica social inesperada. Los actores siguen siendo muy mediocres interpretando personajes estereotipados, pero al menos visualmente se percibe por primera vez una mejora, incluso se han molestado en cambiar el grafismo para hacerlo menos anodino.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


