Crítica en 200 palabras (o casi): Una vida difícil (1961)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: DVD.
Valoración: ★★★ (Quizá la vuelva a ver).
Ahí va la crítica:
Una vida difícil (Una vita difficile) (Dino Risi, 1961): La vida es difícil, ciertamente, sobre todo si nos empeñamos en mantenernos firmes en nuestros principios morales, caso del desgraciado protagonista encarnado por Alberto Sordi. Partisano durante la Segunda Guerra Mundial, cuando vuelve a la vida civil como periodista apenas podrá mantener a su mujer y su hijo porque se negará a someterse a un empresario que lo quiere sobornar. Mientras otros prosperan con su falta de escrúpulos, él se verá sometido a una terrible presión social y familiar para que renuncie a su rebeldía. Es una película de tesis, por tanto, y muy ambiciosa porque pretende retratar a toda una sociedad italiana desde la guerra hasta la actualidad de 1961, mostrándola corrompida, como siempre, por el dinero. Sin embargo, aunque podamos compartir el diagnóstico y empaticemos con su protagonista, esta amarga película tiene un grave defecto: que se sirve en demasía del trazo grueso para describir a sus personajes. Eso provoca situaciones completamente inverosímiles incluso cuando pretenden ser cómicas, como ejemplifica la ridícula escena final, pensada para que la mujer tome conciencia de la dignidad de su marido. Con todo, Sordi y Lea Massari componen unos personajes verdaderamente conmovedores cuando se trata de desarrollar su difícil relación amorosa.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


