Crítica en 200 palabras (o casi): El exorcista (1973)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: DVD.
Valoración: ★★★★ (Seguro que volveré a verla).
Ahí va la crítica:
El exorcista (The Exorcist) (William Friedkin, 1973): La que pasa por ser una de las películas más terroríficas de la historia del cine hoy puede mover a la risa en algunas escenas, en concreto las protagonizadas por una niña poseída por el diablo que vomita y gira 180º la cabeza. El paso del tiempo no la ha beneficiado y las múltiples parodias que hemos visto de esas escenas han contaminado el original. Sin embargo, aunque ya no nos provoque las mismas sensaciones que a los primeros espectadores que la vieron, ni nos escandalice lo más mínimo el lenguaje obsceno puesto en boca de una niña, la película mantiene su gran atractivo visual y sonoro. Desde los pasajes iniciales en Iraq protagonizados por un viejo exorcista, pasando por sus desagradables escenas de quirófano y terminando en el violento exorcismo en la habitación de la niña, son innumerables los aciertos estéticos y sonoros que confieren al conjunto una textura particular que consigue todavía inquietarnos un poco. Sí, se ha quedado algo anticuada, pero ya les gustarían a muchas películas de terror actuales ser tan convincentes en el apartado interpretativo como en este caso, con actores tan solventes como Ellen Burstyn, Max von Sydow o Lee J. Cobb.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


