Crítica en 200 palabras (o casi): La presidenta (1952)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: DVD.
Valoración: ★★★★★ (La veré varias veces).
Ahí va la crítica:
La presidenta (La presidentessa) (Pietro Germi, 1952): He aquí una película que puede competir de tú a tú con Luna nueva (Howard Hawks, 1940), ya que contiene diálogos tan vertiginosos y divertidos como aquella. El cine italiano de su mejor época ya es de por sí un cine de enorme locuacidad, de personajes muy charlatanes, pero esta obra destaca por el enorme ritmo de cada una de las escenas y la eficacia de sus intérpretes a la hora de compenetrarse a pesar de la gran velocidad de los diálogos, entendiéndose todos ellos perfectamente. El argumento –basado en una obra de teatro francesa de comienzos de siglo que desconocemos– es una comedia de enredos amorosos en el contexto del Ministerio de Justicia, donde el enorme atractivo sexual de Silvana Pampanini, que ella utiliza de forma completamente consciente, causa estragos en la organización de la judicatura. Es una película gozosa, que juega con el espectador buscando su picarona complicidad a la vez que lo hace disfrutar en cada uno de sus minutos. Películas como esta demuestran, una vez más, lo injusto que es el olvido en que ha caído la época dorada del cine italiano y directores como Pietro Germi, una de sus principales figuras de entonces.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


