Crítica en 200 palabras (o casi): Río Lobo (1970)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: Blu-ray.
Valoración: ★★★ (Quizá la vuelva a ver).
Ahí va la crítica:
Río Lobo (Rio Lobo) (Howard Hawks, 1970): La última película de Howard Hawks tiene muy escasa consideración crítica, pero no es peor que El Dorado (1966). Es cierto que se percibe el cansancio en cada uno de sus apagados fotogramas, pues ni la historia ofrece nada nuevo ni su rutinaria puesta en escena nos puede emocionar demasiado, si exceptuamos la primera secuencia del asalto al tren, obra seguramente de la segunda unidad; pero no deja de poseer un cierto encanto por su aparente falta de pretensiones, por su apuesta desacomplejada por un cine de entretenimiento sin complejidades narrativas, pero tan eficaz como siempre. Es decir, objetivamente no ofrece más que otra historia de acción protagonizada por unos hombres amantes del riesgo y unas mujeres bellísimas igualmente valientes, cuya ética profesional les lleva a premiar la honestidad –aunque los personajes no pertenezcan al mismo bando de la Guerra Civil– y a castigar la traición. Todo muy fácil de entender para el espectador que todavía acudiera a los cines atraído por la presencia de un John Wayne que estaba ya muy mermado por su mala salud. No tiene la brillantez de Río Bravo (1959), y en ocasiones parece un telefilme, zooms incluidos, pero es más que suficiente como divertimento.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


