Cinema Nostrum

Blog de Rafael Nieto Jiménez, historiador del cine y empresario audiovisual

Crítica en 200 palabras (o casi): Me siento rejuvenecer (1952)

Rejuvenecer

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.

Formato de proyección: DVD.

Valoración: ★★★ (Quizá la vuelva a ver).

Ahí va la crítica:

Me siento rejuvenecer (Monkey Business) (Howard Hawks, 1952): La quinta y última colaboración de Hawks con Cary Grant fue otra comedia alocada que daba la oportunidad al intérprete de explayarse sin perder la elegancia, como sólo él sabía hacer. Aquí encarna a un científico cegato que busca el elixir de la juventud y que un día cree haberlo encontrado. Cuando alguien bebe la pócima comienza a comportarse como un adolescente o un niño, depende de la dosis, dando pie a todo tipo situaciones hilarantes. Estamos en el terreno de la comicidad más absurda y así hay que recibirla, sin preocuparse por la verosimilitud, porque en el fondo es una invitación a recuperar nuestro espíritu infantil. Pero esa lectura filosófica que el espectador puede hacer no es muy explícita, sus creadores no quieren darnos lecciones, sino conseguir desatar nuestra risa como harían con cualquier niño. No siempre lo consiguen, es cierto, la visión que transmite de la juventud está muy desfasada y quizás sea un humor demasiado blanco para el gusto actual, o demasiado infantil, paradójicamente, pero Hawks demuestra su maestría para imprimir ritmo y naturalidad a las situaciones más estrambóticas. Ginger Rogers no era la más adecuada para este tipo de comedia, pero consiguió no hacer el ridículo.

Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)

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