Crítica en 200 palabras (o casi): La comedia de la vida (1934)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: DVD.
Valoración: ★★★ (Quizá la vuelva a ver).
Ahí va la crítica:
La comedia de la vida (Twentieth Century) (Howard Hawks, 1934): Con esta película se iniciaba Howard Hawks en el terreno de la comedia, al menos en la época sonora. Los diálogos cobran una importancia inusitada, por su velocidad de declamación más que por su ingenio, aunque el guion venga firmado por Ben Hecht y Charles MacArthur en este caso. Sus dos intérpretes principales, John Barrymore y Carole Lombard, los recitan de la forma más alocada posible, exagerando su entonación y acompañándolos de un repertorio físico inusitado. Está naciendo la screwball comedy que tanto gustará al público de la época, pero en este caso el material de partida es poco estimulante. Se trata de la relación entre una actriz famosa y el director de teatro que la convirtió en estrella, y con el que tuvo una relación amorosa. Se reencuentran en un tren y, acompañados de varios personajes cómicos secundarios, discuten una y otra vez mientras él intenta engañarla para que vuelvan a trabajar juntos. La puesta en escena es eficaz por su sencillez, dejando explayarse a los intérpretes, pero sus frenéticas situaciones acaban por ser agotadoras. Todavía no está bien destilada la fórmula con la que triunfará el director en este género, por lo que hoy nos parece algo vieja.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


