Crítica en 200 palabras (o casi): Vivamos hoy (1933)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: DVD.
Valoración: ★★ (Podría volver a verla).
Ahí va la crítica:
Vivamos hoy (Today We Live) (Howard Hawks, 1933): La predilección de Howard Hawks por argumentos que permitieran desarrollar espectaculares escenas de acción, como las de sus tres anteriores cintas, encuentra aquí su culminación con las misiones de los bombarderos aéreos y las lanchas torpederas durante la Primera Guerra Mundial. Son escenarios que posibilitan la competición de egos entre sus protagonistas, cuya masculinidad se pone a prueba para desembocar en una camaradería a prueba de bomba. La película funcionaría perfectamente con estos elementos si los productores no hubieran impuesto un personaje femenino que se interpusiera entre ellos, convirtiendo el argumento original de William Faulkner –el primero que se llevaba al cine– en un drama amoroso en tiempos de guerra. El desequilibrio que se produce entre el tema original y el triángulo amoroso que se establece nunca se consigue solventar adecuadamente. Además, ni Joan Crawford parece la actriz adecuada ni el extravagante y anacrónico vestuario que le impusieron –diseñado por el famoso Adrian– ayudan a convencernos de la pertinencia de un personaje así en el argumento. La trama se enreda demasiado en los problemas que suscita que ella quiera a uno, al que creía muerto, mientras se ha comprometido con otro, anulando el dinamismo que querían sus autores originalmente.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


