Crítica en 200 palabras (o casi): Scarface, el terror del hampa

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: DVD.
Valoración: ★★★★ (Seguro que volveré a verla).
Ahí va la crítica:
Scarface, el terror del hampa (Scarface) (Howard Hawks, 1932): Es bien conocido que el protagonista de esta película de gánsteres está inspirado en el famoso Al Capone, no quedando demasiado favorecido. El personaje encarnado con demasiadas gesticulaciones por Paul Muni es un sádico machista sin escrúpulos que, además, cuando se ve acorralado se comporta como un miserable cobarde. Sabemos que la censura del señor Hays tuvo bastante que ver en esa configuración final del personaje –también se evitó cualquier insinuación de incesto con su hermana–, y que además se obligó a los productores a meter con calzador mensajes explícitos para denunciar el crimen organizado, perjudicando la coherencia discursiva de la cinta. Pero a pesar de estos defectos externos, y también de algunos propios, como la simplicidad psicológica de los personajes y de la propia trama de ascenso y caída del gánster, es indudable su enorme fuerza narrativa y expresiva. Es una película canónica que ha influido mucho en el género hasta nuestros días y que causó sensación en su época. Hoy todavía siguen sorprendiendo sus violentísimas escenas de tiroteos y la imaginativa puesta en escena en los momentos más intensos. Pocas veces una obra con tantos defectos ha conseguido fascinar tanto a los espectadores de décadas posteriores.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


