Crítica en 200 palabras (o casi): Mientras Nueva York duerme

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: Blu-ray.
Valoración: ★★★★ (Seguro que volveré a verla).
Ahí va la crítica:
Mientras Nueva York duerme (While the City Sleeps) (Fritz Lang, 1956): El bisturí con el que Fritz Lang diseccionaba la sociedad norteamericana en sus películas volvió a dirigirse contra el periodismo, tras la fallida Gardenia azul (1953). Tomando como excusa una serie de asesinatos cometidos por un psicópata cuyo rostro conocemos desde el principio, evitando todo suspense en ese sentido, el director se centra en una serie de personajes de moral relajada que conviven en las oficinas de un importante medio de comunicación. Conocer antes que nadie la identidad del asesino no es un asunto de interés público, sino la forma más directa para ascender en el escalafón de la empresa, para lo cual no dudarán en usar cualquier treta para conseguir su objetivo. Sin embargo, a pesar de esto no es una película sombría, al contrario, sino que tiene un tono ligero, como de juego intrascendente a pesar de su mordacidad. Sólo viéndolo así podemos disculpar algunas casualidades increíbles de su trama y también algunas ingenuidades que deslucen algo el conjunto. Nada importante, en realidad, frente a la ambigüedad moral del protagonista encarnado por Dana Andrews, un personaje inquietante pese a su amable fachada, y a la ruindad de la práctica totalidad de los personajes, interpretados por un elenco inmejorable.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


