Crítica en 200 palabras (o casi): El pisito (1958)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: Blu-ray.
Valoración: ★★★★ (Seguro que volveré a verla).
Ahí va la crítica:
El pisito (Marco Ferreri, 1958): Mary Carillo llora mientras baila sobre los hombros de José Luis López Vázquez en una de las escenas más tristes de la historia del cine. Siguen siendo novios después de doce años porque no han conseguido una casa donde asentarse y formar una familia. El sistema económico y social les priva tanto de un hogar como de una sana vida sexual. Y esta frustración solo podrá superarse cuando muera la anciana con la que él ha tenido que casarse para heredar su pisito. Es una situación esperpéntica servida con un humor muy negro no siempre bien medido debido a la tendencia de Ferreri a saturar de detalles grotescos la realidad, pero realmente efectivo para impresionar al espectador. Pocas veces Madrid aparece con tonos tan oscuros revelando la oscura trastienda más allá de las luces de la Gran Vía, acompañado de una música de organillo muy nostálgica. Es un realismo sin edulcorantes que sorprendentemente superó la censura. Lo que no se entiende es que hoy en día, cuando la vivienda sigue siendo el principal problema social del país, ninguna película sepa abordarlo con la valentía y autenticidad que se merece. En los márgenes (Juan Diego Botto, 2022) fue un pálido intento.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


